Tuesday, May 22, 2018

La educación pública no puede seguir esperando

A través de la institucionalidad de la que nos hemos dotado en democracia, Chile tomó la decisión de desmunicipalizar la educación pública a través de un sistema nacional, cuyo foco sea resguardar el derecho a una educación de calidad para todos los estudiantes del país.

En este contexto, es crucial rescatar la necesidad de velar por políticas de Estado en el sector, con perspectiva país y de largo plazo. En esto no hay atajos, seamos claros: no hay país que haya avanzado de modo sustantivo en la materia sin ponerse de acuerdo más allá de las diferencias legítimas que tengan los gobiernos de turno.

Es importante recordar que la evidencia respecto a la necesidad de desmunicipalizar es contundente. Gran parte de la crisis en que hoy se encuentra nuestra educación pública se debe a los problemas de gestión que tienen los municipios, los cuales en su mayoría carecen de los recursos y capacidades técnicas para garantizar el derecho a una educación de calidad. Esto ha generado profundas desigualdades, pues la calidad de las escuelas públicas depende de la riqueza de la comuna, la disponibilidad de equipos especializados en educación y la voluntad de los alcaldes de entregar más recursos. Ya lo planteaba la OCDE en su revisión de políticas educativas del 2004: la gran heterogeneidad de tamaños, recursos y capacidades de gestión entre municipios provoca desigualdades en la provisión de la educación pública.

Así, hubo acuerdo transversal en desmunicipalizar todas las escuelas públicas para darles una conducción pedagógica y administrativa profesionalizada y coherente, a través de un sistema único. Es posible que en algunas comunas las escuelas sigan teniendo buenos resultados por un tiempo, pero nadie asegura que con el siguiente alcalde eso permanezca y el sistema educativo requiere de estabilidad. Es por eso que se previó un plazo máximo en la ley, de modo de hacer una implementación gradual y definir un horizonte para la instalación total del sistema. 

Tras esta decisión, ¿cuáles son las verdaderas razones para tener una buena educación pública? Más allá del hecho de que, en promedio, los países de la OCDE tienen más del 85% de cobertura pública, en nuestro caso, con el modelo de municipalización, se ha ido gestando un peligroso proceso de segregación social, ideológica y religiosa. Es imprescindible mantener, a lo largo del territorio, una oferta pública, laica y disponible para todas las familias. Esto es crucial pues la educación pública establece la definición de calidad que orienta el sistema educativo de un país, promoviendo -más allá de nuestras diferencias- la formación de personas integrales y ciudadanos críticos, autónomos y participativos. Asimismo, la educación pública se orienta a la búsqueda de objetivos sociales y bienes compartidos, es decir, a la construcción del bien común, lo que tiene implicancias fundamentales tanto en las dimensiones político-culturales como en las económicas y sociales del país.

Implementar esta ley es probablemente el proceso de cambio más complejo que ha vivido el Estado de Chile en los últimos 20 años. Sabemos que lograr una educación pública de calidad no ocurrirá con la sola aprobación de la ley, sino que es un proceso largo que se sostiene en las creencias y competencias de las comunidades. Cuestionar el espíritu del sistema aprobado abre espacios de incertidumbre que lo impactan negativamente, generando inseguridad en miles de personas involucradas -entre ellas docentes, estudiantes y familias- que requerirán de confianza y apoyo en esta transformación. Esta es una tarea país, por lo tanto resulta urgente aunar esfuerzos de todos los actores para llevar a cabo los acuerdos que el país ya definió, fundados en el propósito moral que impulsa la necesidad urgente de una educación pública de calidad.

Fuente://latercera.com

Liceos emblemáticos mixtos: ¿Preparados para el cambio?

En 2016 Marina, una niña de 11 años, escribió una carta a la entonces presidenta Michelle Bachelet y al rector del Instituto Nacional. En su escrito pedía que las niñas pudieran ser admitidas en el emblemático liceo. “Pienso que, con una educación igualitaria para los hombres y mujeres, se haría un cambio permitiendo la igualdad de género en el país y no puede ser que las mujeres no podamos ir a un colegio porque somos mujeres o que los hombres tampoco puedan porque son hombres”, señalaba Marina.

Si bien su carta generó el debate en el momento, no se avanzó mucho más. Ahora, en el marco de las movilizaciones estudiantiles que buscan acabar con la educación sexista, es que el alcalde de Santiago, Felipe Alessandri, indicó que los colegios mono géneros de su comuna podrán ser mixtos desde el próximo año si así lo desean.

El cambio no será obligatorio, sino que las comunidades escolares deberán discutirlo y de querer aceptar la propuesta deben hacerlo saber al municipio durante este semestre para que el segundo ya se comience a trabajar en los detalles de la implementación.


Una de las principales dificultades que podría presentar esta modificación es que las mujeres sean discriminadas y menospreciadas en el ámbito académico, pues tendrían que adecuarse a culturas escolares que remiten el alto rendimiento escolar al rol masculino, dejando en segundo plano el desarrollo femenino.
Según la socióloga, Pamela Saavedra, “cuando los colegios son segregados se les enseña a las mujeres de manera distinta y alcanzan mayores logros, pero hay que tener cuidado con los esencialismos”, pues, afirmó, en los colegios de un solo género también se crean estereotipos a los que los estudiantes deben responder en su comunidad, generándose “diferencias jerárquicas dentro de mismo género que pasan a ser muy importantes”.

A partir de esto, la experta en masculinidades señaló que no se debe omitir que en los colegios segregados se suelen potenciar estereotipos clásicos, como la rudeza en los hombres y la feminidad en la mujer. Por esto no descarta que el cambio a colegios mixtos pueda generar consecuencias positivas siempre que la idea nazca de la comunidad y se realicen capacitaciones, foros y conversaciones en torno a la implementación.

El psicólogo y académico de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile, Mauricio López, señaló que para concretarse esta idea el sistema requiere ajustes organizacionales y culturales, pues “no puede ser un cambio sin ninguna consecuencia”. Sin embargo, destaca que más a largo plazo puede generar efectos positivos para los estudiantes.

“Desde el punto de vista educativo y social, respecto al género o cualquier tipo de diferencia, la educación debe favorecer el intercambio y diversidad de características entre estudiantes. Educarse con personas de características diferentes hace a la educación más rica, pues, impulsa a que tengamos que enriquecer nuestras habilidades para relacionarnos con los otros, por lo que evidentemente es un cambio positivo”, afirmó.

Ambos expertos coincidieron que para que se lleve a cabo el cambio no se debe hacer de un día para otro, si no que las comunidades deben generar procesos de adaptación en los que se entreguen recursos a la comunidad escolar para entender cómo enfrentar el cambio sin caer en prejuicios y discriminaciones.

Por otro lado, una de las áreas que ha estado en la palestra por ser un ente clave a la hora de acabar con la educación machista es la de los docentes. Mario Aguilar, presidente del Colegio de Profesores, indicó que son conscientes de que su rol es importante, “nosotros como profesores debemos ponernos en disposición a avanzar en algo que los tiempos están pidiendo”, señaló.

Sobre si los profesores podrían tener tratos diferenciados en el rendimiento académico de cada género, el docente indicó que “cada comunidad deberá tomar las medidas del caso para que en un inicio las niñas no sean menospreciadas por sus compañeros y profesores”.

Por su parte, la vocera de la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios, Amanda Opazo, afirmó que este cambio es uno de los principales pasos para acabar con la educación machista, por lo que valoró la actitud del alcalde de Santiago e hizo un llamado a que el Ministerio de Educación adopte esto como una política estatal.
La vocera destacó que, más allá de que en un inicio las mujeres puedan ser discriminadas, “el que una mujer entre a un espacio machista y comience a generar un cambio de mentalidad en sus compañeros y profesores ya va a ser un avance”.

Para acabar con el machismo educacional, la dirigente estudiantil afirmó que los profesores deben ser evaluados, para así separar a quienes lo son de quienes no y saber qué tipo de enseñanza entregan.

Finalmente, sobre si el emblemático Instituto Nacional debe ser mixto o no, Opazo indicó que debe ser uno de los primeros en adherirse a la propuesta, pues “tiene una importancia nacional y son la base principal para empezar a generar los cambios y acabar con su cultura machista”, agregando que en muchas ocasiones los mismos alumnos son víctimas de un ambiente educacional que los vulnera al imponerles ideas machistas.

Vicente Salinas, presidente del Centro de Estudiantes del Instituto Nacional indicó que como comunidad escolar ya han tenido esta discusión y están abiertos al cambio, sin embargo, el Rector no ha fomentado la conversación entre los diversos estamentos.

El estudiante indicó que la inclusión de las mujeres es parte de la realidad actual, por lo que debe ser estar en la formación integral de su comunidad escolar, sin embargo, afirmó que “debe ser un proceso, porque no pueden llegar las mujeres y que la comunidad no esté preparada, no se deben encontrar con prácticas machistas.”

Durante este año, y luego de una serie de tomas y manifestaciones, el Liceo Arturo Alessandri Palma de Providencia, cambió de mono género a mixto, permitiendo el ingreso de niñas en los cursos de séptimo a primero medio.

Según su director, René Sporman, hasta ahora el cambio ha sido exitoso, y si bien aún quedan ciertas actitudes machistas por parte de la comunidad están trabajando en mejorar la cultura escolar.

Su versión fue reafirmada por Cristóbal Soto, presidente del Centro de Estudiantes, quien destacó que con esto no solo se les enseña conocimiento, sino que también tienen espacio para el compañerismo, la creación de lazos y pueden aprender a respetarse entre estudiantes más allá del género.

Desde los centros de estudiantes de diversos colegios emblemáticos no han descartado el cambio y aseguran que seguirán trabajando en actividades para generar el debate y la conversación necesaria para aceptar o no la propuesta de Alessandri.

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Monday, January 22, 2018

Análisis del Ministerio de Educación estableció que, en promedio, un 22,1% de los estudiantes de pregrado deja sus estudios durante el primer año.

Casi la mitad de las universidades del país registra un nivel de deserción de alumnos de primer año de las carreras de pregrado que está por sobre el promedio de los planteles, de acuerdo con un estudio realizado por el Sistema de Información de Educación Superior (Sies) del Ministerio de Educación (Mineduc).

El informe, sobre la retención, analizó la situación de los estudiantes de 58 recintos académicos públicos y privados en 2016, y detectó que el 22,1% de ellos abandona la enseñanza superior durante aquel primer período, mientras que el 77,9% permanecen en estas. Además, las estadísticas indican que del total de universidades, 28 de ellas tienen un nivel de deserción superior al promedio. El reporte no contempla los datos de las universidades de Aysén y O’Higgins, las que no tenían su matrícula activa.
Pese a estos datos, el análisis muestra que si se compara el promedio actual de deserción de los recintos educacionales superiores, se aprecia que esta ha mostrado una baja respecto de los últimos cinco años: pasó de un 25,4% en 2012 a un 22,1% actualmente.

Las universidades que tienen los más altos niveles de deserción son la de Ciencias de la Informática, con un 93,9%; la Arcis, que llega a un 61,8%, y la SEK, que tiene un 55,4%. En tanto, los planteles con menor abandono son la U. de Los Andes (11,3%), la U. Autónoma de Chile (12,6%) y U. Católica del Maule (12,9%) (ver infografía).
Para el académico de la Facultad de Educación de la Universidad Diego Portales, José Joaquín Brunner, el promedio de la deserción puede estar “alterado”, pues hay recintos en crisis que han tenido una fuga de alumnos, como la Universidad Arcis.

“Ese porcentaje está estadísticamente distorsionado por las dos últimas universidades (Arcis e Iberoamericana), porque son instituciones que van a cerrar, por eso es importante hacer hincapié en eso. Pero al referirnos al porcentaje promedio nos damos cuenta de que no tiene cambios significativos”, explica Brunner.

El académico añade que los resultados sobre la retención que logran las universidades, podría estar relacionado con la trayectoria escolar de quienes dejan sus carreras. “Demuestra que (las universidades) tienen una mayor dificultad para retener a sus alumnos. Esto se podría deber a que se trata de jóvenes con menores recursos y con una trayectoria escolar más débil, con bajos puntajes PSU”, agrega Brunner.

Un diagnóstico similar tiene Juan Pablo Valenzuela, investigador del Centro de Investigación Avanzada en Educación (Ciae) de la U. de Chile, quien manifiesta que “por lo general estas universidades son de menor desempeño, y las tasas de deserción se pueden entender porque ingresan estudiantes más vulnerables, los que muchas veces tienen que irse para trabajar o muchos de ellos quieren irse a algunas instituciones de mayor prestigio”.

Ernesto Treviño, director del Centro para la Transformación Educativa (Centre) de la U. Católica, asegura que los resultados también se podrían deber a la carencia de programas de acompañamiento para los nuevos pupilos. “Son universidades con mayor fragilidad en materia institucional, lo que quiere decir que no cuentan con programas de apoyo para sus estudiantes, ni con planes de seguimiento académico, lo que es fundamental para los primeros años universitarios”, indica.

Los expertos aseguran que para revertir la situación debería existir apoyo académico del Estado. Al respecto, José Joaquín Brunner señala que “habría que revisar también el apoyo en materia académica, económica y social. En caso de que esto no suceda, se deberían hacer cargo”.

Acreditación

Al considerar el factor de la acreditación o “sello de calidad” de las instituciones, se aprecia que las universidades que cuentan con esta certificación muestran porcentajes más bajos de deserción (21% en promedio). En cambio, un 43,7% de los estudiantes de primer año de las entidades que no tienen acreditación, abandonan.

Esto se evidencia con las tres universidades con mayor deserción, las cuales no están acreditadas por la Comisión Nacional de Acreditación, ente que realiza un análisis de la institución (financiero y administrativo), de los contenidos educativos y de la investigación para entregar esta denominación. Juan Pablo Valenzuela añade que esta realidad debería ser un indicador importante para que los alumnos decidan quedarse o emigrar a otra institución.

fuente://latercera.com

Thursday, October 12, 2017

CHILE NO CUMPLE ESTÁNDARES DE DD.HH. EN EDUCACIÓN DE ESTUDIANTES MIGRANTES

Según un estudio de la UDP, a pesar de que se ha facilitado el acceso, no se ha avanzado en el cumplimiento de derechos al interior de las escuelas.

“Chile no cuenta con un cuerpo legal consistente con los estándares de derechos humanos relativos a la educación de estudiantes migrantes”. Esa es la principal conclusión del capítulo “Inclusión de estudiantes migrantes en el sistema escolar chileno: desafíos pendientes”, del Informe Anual de Derechos Humanos 2017 de la Universidad Diego Portales.

Tras un análisis de las políticas educacionales chilenas, las autoras Pilar Muñoz y Liliana Ramos concluyeron que no se respetan los derechos de los 75.000 niños migrantes que, según cifras del Ministerio de Educación (Mineduc), están matriculados en el sistema escolar chileno.

Entre las principales fallas, las autoras destacan que la Constitución actual, “no reconoce la educación como un derecho de todos los niños, niñas y adolescentes”. Además, señalan en el capítulo, que tampoco se reconoce “la multiculturalidad constitutiva de la nación, ni la comprensión de la educación como un fenómeno que debe considerar la diversidad cultural de la población escolar”.

También explican que la legislación migratoria facilita el ingreso al sistema escolar, pero no en igualdad de oportunidades. Finalmente acusan una “evidente ausencia de responsabilidad del Estado de Chile para generar mecanismos que aseguren una permanencia de estudiantes migrantes en el sistema escolar, respetando su diversidad cultural y evitando procesos discriminatorios”.

Lo anterior se vería reflejado en barreras para acceder a beneficios como los de Junaeb por falta de documentación, poca preparación del cuerpo docente para recibir a alumnos migrantes, e incluso a nivel curricular, donde los contenidos se abordan desde una mirada exclusivamente chilena, sin reconocimiento de que algunos alumnos pueden pertenecer a otras culturas, ya sean pueblos originarios o migrantes.

Tomás Vial, editor general del informe y profesor e investigador del Centro de DD.HH. de la U. Diego Portales, explicó a La Nación que “nuestro sistema educativo no está preparado para la diversidad de la población chilena”, incluyendo migrantes y población indígena.

“Los programas no reconocen esta realidad, no están modificados y las instrucciones pedagógicas tampoco. Entonces es un sistema educación que, más allá de lo que se haga en la práctica en algunas escuelas -porque a nivel local hay trabajos de inclusión- no hay una organización del sistema escolar chileno que realmente incorpore, acepte y reconozca estos estudiantes que tienen cultura y lenguajes distintos”, agrega.

En ese sentido, tanto Vial como el estudio, señalan que ha habido importantes trabajos en algunas escuelas para incluir a alumnos extranjeros, pero que esas iniciativas han dependido de la voluntad de profesionales de las escuelas frente a la ausencia de orientaciones ministeriales.

El investigador UDP explica que frente a la problemática que plantea el estudio, se definió como principal desafío modificar la legislación actual. “Hay que partir por tener una ley de migración moderna, de acuerdo a estándares de Derechos Humanos, eso porque tenemos una legislación del tiempo de la dictadura. Ese es el punto número uno, migración con enfoque de derechos y que regule la interculturalidad”.

Por otro lado, señala que también es importante modificar las bases curriculares, especialmente de asignaturas como Historia y Geografía, para que respondan a una “visión intercultural“.

Fuente://www.lanacion.cl

Wednesday, September 27, 2017

Expertos culpan al sistema educativo por malos resultados en Simce de escritura

La Agencia de Calidad de la Educación entregó los resultados del Simce de Escritura 2016, aplicado a más de 212 mil estudiantes de sexto básico del país.

Más que reconocer diferencias sustantivas, el informe reafirmó las tendencias que se han identificado en años anteriores. Esta vez el promedio alcanzado por los estudiantes fue de 51 puntos, es decir, un punto más que en 2015.

Dentro de las principales conclusiones se indica que más de la mitad de los estudiantes presenta dificultades en el desarrollo de sus textos o escribe textos que se entienden con dificultad. Y que,  en general, los estudiantes presentan mejor desempeño al elaborar discursos narrativos que informativos.

Para Carmen Sotomayor, profesora de Estado, investigadora especialista en lenguaje y escritura del Centro de Investigación Avanzada (CIAE), este último dato es relevante porque reflejaría que el método que privilegian los profesores es el que los estudiantes sólo copien la materia desde los pizarrones y no optan por la escritura libre.

En esa línea, dijo que el obstáculo para incentivar este tipo de escritura es el limitado tiempo con el que cuentan los docentes dentro de la planificación, considerando que el aprendizaje a través de la escritura es un proceso complejo que requiere de varias correcciones.

“Es necesario que los estudiantes produzcan textos de distintos tipos, por ejemplo, argumentativo con una carta de solicitud o un pequeño ensayo. La primera piedra de tope en desarrollar mayores habilidades es que no se escribe mucho y es porque los mismos docentes no tienen tiempo para esto”, explicó.

Respecto del análisis socioeconómico, el informe señala que en contexto de vulnerabilidad – es decir, grupos bajo y medio bajo- los establecimientos rurales obtuvieron mejores resultados que los urbanos. Esto último fue valorado por el Ministerio de Educación, dado que muchas escuelas y liceos rurales han sido cerrados por sus deficientes resultados académicos.



Otro  de los factores que destaca el análisis es la sustantiva brecha de género. Las mujeres obtuvieron tres puntos porcentuales más que los hombres en todas las áreas medidas.

Sobre este tema, el investigador del Observatorio de Políticas Educativas (Opech), Mario Sobarzo, explicó que no ha habido una política nacional de incentivo al capital cultural sin distinción de género, por lo mismo las niñas tienen mejor rendimiento en lenguaje y más bajo en matemáticas y ciencias. “Son políticas aisladas que sólo abordan un ámbito y no global, por ejemplo sólo se enfoca en la política educativa o en el tema de los beneficios sociales sin entender que se requiere de una articulación entre las áreas”, indicó.

Para el jefe de carrera y profesor del Departamento de Educación de la Universidad de Chile, Marcelo Pérez, el sistema educacional sigue reproduciendo la desigualdad social y las reformas en curso no cambiarían dicha situación.

Además comentó que esta es la consecuencia de la reforma aplicada en 1981 que desmanteló el sistema sustentado en un estado docente y que lo desplazó hacia iniciativas privadas donde la familia asumió un rol protagónico dependiendo de sus condiciones económicas.

Uso de tecnologías

El  Simce también  destacó que el uso de nuevas tecnologías y el intercambio de textos vía correos electrónicos, Whatssapp e Instagram serían las nuevas formas de escritura. Por lo tanto, esto no empeoraría la manera de escribir sino que sería un nuevo género necesario de analizar. Sin embargo, la investigadora del CIAE, Carmen Sotomayor, dijo que mediante este mecanismo no se ejercita la correlación de ideas de un texto mayor, como la relación de capítulos de un libro, o la cohesión y coherencia.

Respecto de este tema, Marcelo Pérez dijo que “las habilidades y competencias también están relacionadas con la tecnología que no se puede separar del factor económico que los garantiza”.

De todas maneras, los expertos advirtieron que las pruebas estandarizadas – al igual que la Prueba de Selección Universitaria (PSU)- dejan fuera una serie de factores de contexto social y económico del estudiante y de las escuelas y, por lo mismo,  afirmaron que es preocupante que sea una calificación que determine los recursos y los programas que les son destinados. “Los sistemas de medición vienen a corroborar estas diferencias que tienen que ver más con un problema social que educativo”, enfatizó.

Otras cifras publicadas en el documento señalan que en los textos informativos el 64 por ciento desarrolla el tema de manera básica o solo enuncia sus ideas, y en los textos narrativos la mitad de los estudiantes desarrolla los temas de manera básica o con dificultad.

Fuente://http://radio.uchile.cl/

Educación rural vuelve a dar la mejor sorpresa en la prueba Simce de escritura

Este miércoles 27 de septiembre la Agencia de Calidad de la Educación entregó los resultados de la prueba Simce de escritura 2016, la cual busca proveer información detallada sobre el aprendizaje de las habilidades de escritura. Dicha evaluación determinó que las mujeres lograron mejores resultados que los hombres en todos los grupos socioeconómicos, así como también el triunfo del sector rural, que obtuvo mejores resultados que los establecimientos de igual condición ubicados en zonas urbanas.

Tras dar a conocer los resultados del Simce de escritura 2016, prueba efectuada a alumnos de 6° básico, que al igual que otras evaluaciones posee un carácter censal, la Agencia de Calidad de la Educación logró establecer el desempeño de los estudiantes en relación a la práctica de sus habilidades a la hora de producir un texto original.

Dentro de este contexto, se destacó que la mayoría de los niños logró organizar y responder al propósito de lo que se les requirió, sin embargo, presentaron dificultades en tópicos asociados a la coherencia de lo escrito y en el desarrollo de las ideas que pretendían plasmar en el texto, lo que según Carlos Henríquez, Secretario Ejecutivo de la Agencia de Calidad, se observó con mayor frecuencia en textos informativos.

Por otra parte, el Simce de escritura trae buenos resultados para la educación rural ya que en los sectores más vulnerables, correspondientes al grupo socioeconómico bajo y medio bajo, dichas instituciones educaciones logran mejores resultad que los establecimientos de igual condición socioeconómica ubicados en zonas urbanas.

Frente a esto, el Secretario Ejecutivo de la entidad a cargo, explicó que se visitaron algunos de estos colegios, con el fin de conocer sus prácticas para lograr una buena escritura de la comunidad escolar. Éstas, están asociadas a la planificación del aprendizaje a nivel de escuela y de asignatura, la motivación y el trabajo del lenguaje de modo transversal en todas las asignaturas. Finalmente, resaltó el rol de los profesores con altas expectativas de sus estudiantes y estudiantes que se sienten desafiados a dar más.

Actualmente, se asocia la calidad de la escritura y su precariedad al uso frecuente de las nuevas plataformas y tecnologías. Desde esa perspectiva, Carlos Henríquez puntualizó que es necesario entender qué es lo que se entiende por escribir peor, ya que acorde al enfoque curricular lo que se busca a través de la lengua es la capacidad de transmitir lenguajes que se entiendan con claridad.

En ese sentido, relató que hoy estamos escribiendo más que en toda nuestra historia. En un minuto se envían más de 150 millones de correos electrónicos, 30 millones de WhatsApp, se actualizan más de 3 millones de estados en Facebook y se escriben 500 mil tuits. Solo para hacerse una idea, hace diez años lo creado en formato digital representó 3 millones de veces lo publicado en todos los libros escritos en la historia de la humanidad.

“En Chile y en el mundo se escribe más que nunca antes en la historia de la humanidad, y aunque estas cifras son impresionantes, la importancia de la escritura no radica solo en la cantidad de información producida, sino en cómo ayuda al desarrollo del pensamiento, a comunicarnos diariamente y también a quedarnos en la historia”, concluyó.


Fuente://www.elmostrador.cl

Tuesday, September 26, 2017

Profesores haitianos se vuelven indispensables en colegios con un alto número de niños inmigrantes

Escuelas de Estación Central y Quilicura tienen hasta 60% de matrícula extranjera

La barrera del idioma que sufre gran parte de estos alumnos reduce su proceso de aprendizaje y fomenta la exclusión, según directivos de las escuelas y las municipalidades que los acogen. Hasta ahora, aseguran, no han recibido propuestas del Ministerio de Educación para superar los desafíos y piden: "No nos dejen solos".

En la Escuela Unión Latinoamericana de Estación Central, la profesora de sexto básico está explicando rotación y traslación, pero los alumnos haitianos no están entendiendo. Entonces, el director llama a Silvestre Balin (36), haitiano licenciado en educación y residente en Chile desde hace dos años, quien entra a la sala y traduce el contenido en créole.

"Nos vimos en la necesidad de comunicarnos con los apoderados y hacer que los niños comprendieran las clases. Antes de contratar a Silvestre, usábamos a los estudiantes como traductores", cuenta Luis Bravo, director del colegio, donde el 60% de los alumnos son extranjeros y la mitad de ellos de sangre haitiana. En el tercero básico, por ejemplo, hay más haitianos que chilenos. Por eso, hace dos meses que el director contrató a Balin como facilitador intercultural, y así como él, otras autoridades están replicando esta nueva figura que, según indican, resulta indispensable en los colegios con gran porcentaje de alumnos de ese país.

Según datos del Ministerio de Educación, hay 44.379 estudiantes extranjeros inscritos en la educación municipal del sistema escolar chileno, lo refleja un aumento del 137% respecto de 2015, cuando la cifra era 18.700.

En el caso del Colegio San Alberto, también de Estación Central, la cifra de migrantes se duplicó en un año, siendo los haitianos el 55% de ellos. Por eso su director, Germán Parra, buscó hace dos meses al profesor Jonas Bazile (36).

"Traduzco guías al créole y en la tardes enseño español a los alumnos haitianos. Cuando ellos manejan el idioma se sienten seguros y no tienen miedo", dice Bazile, oriundo de Puerto Príncipe.

Salvavidas

El director de la escuela asegura que se encuentra ubicando a un segundo facilitador "ante las estimaciones de que siga aumentando la matrícula haitiana". Según datos de esa municipalidad, los niños de Haití son el segundo grupo entre los estudiantes extranjeros a nivel comunal después de los peruanos.Actualmente, el Ministerio de Educación (Mineduc) no cuenta con cifras de facilitadores haitianos, pero desde allí reconocen que su incorporación en los colegios es una acción prioritaria que están implementando los municipios.

El director de la escuela María Luisa Sepúlveda de Quilicura, Jorge Flores (36), dice que con el aumento en la cantidad de alumnos haitianos -66% en un año- los profesores le manifestaron frustración al no poder enseñar con claridad a quienes no hablaban español. Macarena Leiva (36), docente tutor del primero básico del plantel, cuenta que además surgían situaciones de agresividad entre alumnos haitianos y chilenos. Cuando llegó Jeff Jeudi (26) -haitiano ingeniero en informática que ahora cumple funciones como eje integrador- la situación mejoró, asegura. Con su ayuda, explica Leiva, ha logrado rescatar la convivencia y la capacidad de lectura de los haitianos.

"No existe una política pública enfocada en ellos. De hecho, es la gran deuda que existe", agrega el director de la escuela.

"Valoramos la iniciativa como un salvavidas y entendemos que ha sido la forma que han encontrado los colegios para arreglárselas, pero es muy insuficiente para efectos del ejercicio de la educación", dice sobre los facilitadores, María Josefina Palma, coordinadora nacional de Educación e Interculturalidad del Servicio Jesuita a Migrantes (SJM). Y agrega: "Es urgente una política pública que se haga cargo de quienes están en el sistema educativo y no pueden ser evaluados igual que sus pares porque no participan ciento por ciento del aprendizaje".

Otros desafíos

Andrés Soffia, coordinador de la Unidad de Inclusión del Mineduc, dice que "todas las propuestas de inclusión están orientadas sin distinciones de origen". Añade que los estudiantes cuya lengua materna no sea el español cuentan con la posibilidad de ser evaluados en el último trimestre del año escolar.

Los retos también se elevan a nivel curricular, explica Christián Muñoz, jefe técnico de Educación de la Municipalidad de Quilicura. Esto, porque la estructura educativa de otros países guarda sus diferencias con la de Chile. "Estamos planificando estrategias propias de nivelación, como instrumentos en créole para verificar el nivel educativo que traen los alumnos", dice. Sobre este punto, asegura que las iniciativas han surgido de las escuelas y sin el apoyo estatal.

"El ministerio nos llama para que le digamos cómo lo estamos haciendo. Y yo les digo que no nos dejen solos, que el hecho de que vayamos más adelantados no quiere decir que no los necesitemos. Ellos son los que deberían guiarnos", agrega.

Para 2018, dice Muñoz, se espera que cada colegio de Quilicura tenga un facilitador haitiano.

Para el director del colegio Unión Latinoamericana, entre los mayores desafíos que enfrenta su escuela está la adaptación del currículum a la multiculturalidad.

Las diferencias de vocabulario entre países, explica, afectan la comprensión lectora y finalmente los resultados Simce del plantel. "El ministerio no nos ha entregado herramientas claras y siempre van atrás de lo que nosotros estamos haciendo" comenta Bravo.

Desde el Mineduc indican que "prontamente se enviará al sistema educacional las primeras orientaciones para la incorporación de un enfoque inclusivo en el trabajo educativo con estudiantes extranjeros".

Para Palma, del SJM, el Gobierno debe implementar una política de enseñanza del español como segunda lengua y una actualización al currículum escolar con enfoque multicultural.

"Si creemos que el niño es un buzón receptor, podríamos pensar que funciona la figura del traductor o facilitador, pero el proceso de aprendizaje va mucho más allá. Se debe entender que la lengua es una forma de configuración de la persona en el mundo", puntualiza.

137% aumentó entre 2015 y 2017 el número de estudiantes extranjeros inscritos en la educación municipal del sistema escolar chileno.

Fuente://http://www.economiaynegocios.cl